

Santo Domingo. El presidente del Senado, Ricardo de los Santos, aseguró este miércoles que la reforma al Código de Trabajo será aprobada antes de que finalice la actual legislatura, pese a la decisión de la Cámara de Diputados de devolver el proyecto a una comisión especial para continuar su estudio.
De los Santos minimizó el impacto de la decisión adoptada por los diputados y explicó que el retorno de la iniciativa a comisión forma parte del proceso legislativo para fortalecer el consenso en torno a una de las reformas más debatidas de los últimos años. Indicó que, una vez la pieza regrese al Senado, el hemiciclo procederá a conocerla con el objetivo de completar su aprobación antes del cierre de la legislatura.
Las declaraciones del presidente del Senado se producen un día después de que la Cámara de Diputados decidiera reenviar el proyecto a estudio para concluir la revisión de varios aspectos pendientes y analizar observaciones adicionales recibidas sobre el texto.
La medida estuvo precedida por nuevas discusiones públicas sobre la reforma laboral, especialmente en torno al régimen de cesantía, considerado uno de los temas más sensibles y que ha generado diferencias entre sectores empresariales y sindicales.
Ante los cuestionamientos, el presidente de la Cámara de Diputados, Alfredo Pacheco, reiteró que la cesantía no será modificada y defendió la postura mantenida por el órgano legislativo durante el proceso de discusión de la reforma.
Amplio respaldo político
A pesar de la controversia fuera del Congreso Nacional, la propuesta no ha encontrado resistencia entre los legisladores. Las votaciones realizadas hasta el momento han contado con el respaldo unánime de las distintas bancadas, reflejando un amplio consenso político sobre la necesidad de actualizar la legislación laboral dominicana.
No obstante, las diferencias persisten entre representantes empresariales y sindicales. Mientras sectores empresariales han solicitado retomar el diálogo tripartito para revisar aspectos que consideran insuficientemente discutidos, las organizaciones sindicales mantienen su rechazo a cualquier modificación que afecte los derechos adquiridos de los trabajadores, especialmente en materia de cesantía.
En ese contexto, el principal reto para el Congreso será transformar el respaldo político existente en una reforma que alcance el mayor nivel posible de consenso antes de concluir la presente legislatura.