

Los New York Knicks se consagraron campeones de la NBA por primera vez en 53 años al vencer este sábado a los San Antonio Spurs por 94-90 en el Frost Bank Center de San Antonio, cerrando la serie final con un marcador global de 4-1. El logro entrega a la franquicia neoyorquina su tercer anillo en la historia, sumándose a los títulos obtenidos en 1970 y 1973.
Por este motiv, los fanáticos del equipo visitante festejaron durante la noche del sábado y la madrugada del domingo en todo Nueva York y hubo incidentes con las fuerzas del orden. Los hinchas comenzaron a enfrentarse con la policía mientras se desarrollaban las primeras celebraciones cerca del Madison Square Garden.

Los aficionados de los New York Knicks celebran su victoria tras una reunión para ver el quinto partido de las Finales de la NBA contra los San Antonio Spurs, el sábado 13 de junio de 2026, en Nueva York
Las inmediaciones del estadio de los Knicks y el Times Square fueron las dos ubicaciones históricas inundadas por las remeras naranjas y azules (colores emblemáticos del conjunto de la NBA).
Los neoyorquinos, eufóricos y exultantes, lanzaron fuegos artificiales y bebieron alcohol en tono de celebración por el triunfo de su equipo. “¡Los Knicks en cinco!”, coreó la multitud después de que la dinastía local del baloncesto sellara la serie de siete partidos en cinco encuentros.
Instantes después de concretar la victoria el sábado, el Empire State Building se iluminó con los colores de los Knicks, mientras miles de fanáticos protagonizaban festejos alocados que fueron captados por medios y cámaras de seguridad.
La violencia tiñó parte de la noche de festejos. Un patrullero de la policía de Nueva York estaba siendo destrozado por jóvenes cuando los uniformados avanzaron para resguardar al rodado de los ataques. Luego, hubo corridas por una avenida. En otras imágenes, oficiales detuvieron a un hombre de gran altura y lo cercaron para ponerle las esposas.
A su vez, un grupo de aficionados se subió a un colectivo escolar característico de la ciudad en el Times Square y encendió un extintor apuntando hacia el cielo.