

Santo Domingo, RD.-. La posible visita del Papa León XIV a la República Dominicana en 2027 podría marcar un hecho histórico para el país, al tratarse del primer pontífice en pisar suelo dominicano desde la última visita de Juan Pablo II en 1992. El anuncio surge tras un encuentro con el obispo dominicano Tomás Morel, lo que ha encendido la expectativa tanto en la comunidad católica como en la opinión pública en general.
Sin embargo, el evento también genera debate, debido a que expertos estiman que su realización podría implicar una inversión cercana a los 900 millones de pesos dominicanos, destinados a logística, seguridad e infraestructura necesaria para recibir al máximo líder de la Iglesia Católica.
Mientras se confirma oficialmente la visita, el tema ya divide opiniones entre quienes celebran con emoción la posibilidad del acontecimiento religioso y quienes cuestionan el impacto económico que implicaría para las arcas del Estado dominicano.
La interrogante que domina el debate público es si el país debe invertir esa suma para recibir al Sumo Pontífice en 2027, o si esos recursos deberían destinarse a otras prioridades nacionales de mayor urgencia social.