

La región de Centroamérica y República Dominicana registra altos niveles de pobreza multidimensional, según un informe de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL). La medición incluye carencias en salud, educación, vivienda, empleo, acceso a servicios y derechos, más allá del nivel de ingreso.
Las mediciones presentadas por la CEPAL y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) muestran contrastes entre los países centroamericanos. Guatemala y Honduras figuran entre los de mayor incidencia, con tasas de pobreza multidimensional superiores al 10%, mientras Costa Rica y Panamá presentan los niveles más bajos de la subregión. En República Dominicana, el índice también muestra cifras sobre acceso a servicios y bienestar.
De acuerdo con la medición global del PNUD y la Iniciativa de Pobreza y Desarrollo Humano de Oxford (OPHI), Guatemala registra una incidencia de pobreza multidimensional del 28.9% (2014/2015); Honduras, 12% (2019); El Salvador, 7.9% (2014); Nicaragua, 15.6% (2014, dato Banco Mundial); Panamá, 2.4% (2022); Costa Rica, 0.5% (2018), y República Dominicana, 2.3% (2019). Estas cifras reflejan la proporción de personas que experimentan al menos una privación grave en dimensiones como vivienda, educación o acceso a servicios básicos.
Las mediciones nacionales, según la CEPAL, adoptaron metodologías que incluyen dimensiones como salud, educación, trabajo, acceso a servicios, vivienda, alimentación y, más recientemente, acceso a Internet. Por ejemplo, Honduras considera privaciones en salud, educación, trabajo y vivienda, mientras Guatemala suma seguridad alimentaria, empleo digno y servicios básicos.
República Dominicana incluye en su índice nacional dimensiones como vivienda y entorno, brecha digital, educación y cuidado infantil, sustento, trabajo y salud. En todos los casos, las dimensiones tienen el mismo peso relativo y los umbrales de privación varían entre el 25% y el 33% del total de privaciones posibles.