

Santo Domingo, RD.-. La desesperación se apodera de Venezuela a medida que transcurren las horas tras los devastadores terremotos registrados el pasado miércoles, y las esperanzas de encontrar sobrevivientes con vida bajo los escombros se desvanecen progresivamente.
A tres días de la tragedia, familiares de personas desaparecidas continúan removiendo con sus propias manos los restos de viviendas y edificios colapsados, aferrados a la esperanza de reencontrar a sus seres queridos con vida. Sin embargo, tanto las autoridades como los equipos de rescate reconocen abiertamente que, con el paso del tiempo, las probabilidades de hallar sobrevivientes disminuyen de forma significativa.
La situación se agrava ante la escasez de equipos especializados para la remoción de escombros, lo que ha llevado a decenas de ciudadanos a sumarse a las labores de búsqueda utilizando herramientas improvisadas, en un esfuerzo desesperado por salvar vidas en medio de la emergencia.
Las autoridades y equipos internacionales de rescate continúan trabajando contrarreloj, conscientes de que cada hora que pasa reduce las posibilidades de encontrar personas con vida entre los escombros de las estructuras derrumbadas.
Venezuela atraviesa uno de los momentos más dolorosos de su historia reciente, mientras la comunidad internacional mantiene su solidaridad y apoyo ante la magnitud de la catástrofe.