

Santo Domingo, RD.-. El nuevo Código Penal de la República Dominicana, cuya entrada en vigor está prevista para principios de agosto, establece penas de entre cinco y diez años de prisión para quienes reenvíen videos, audios o imágenes de carácter íntimo sin el consentimiento de la persona involucrada, una disposición que ha generado amplio debate por la amplitud con que la ley define lo que se considera contenido íntimo.
El abogado Amadeo Peralta explicó con un ejemplo práctico el alcance de esta norma: si una persona graba un video informal en la piscina de su casa y se lo envía a un amigo, y este lo reenvía a un tercero, ese acto podría ser considerado una violación a la ley, ya que el código tipifica como íntimo no solo el contenido de naturaleza sexual, sino también imágenes cotidianas captadas en espacios privados, como alguien ejercitándose en una caminadora en su hogar o en un club.
Según Peralta, la pena mínima en estos casos sería de cinco años y la máxima de diez, independientemente de la intención con que se haya compartido el material. La amplitud de esta definición ha encendido las alarmas entre juristas y ciudadanos, y ha llevado a que distintos sectores sometan recursos ante el Tribunal Constitucional para que la norma sea declarada inconstitucional.
En medio de esta controversia, el ministro de Justicia anunció que tiene listo un nuevo proyecto de Código Penal que someterá al Congreso Nacional, con el objetivo de sustituir el texto que está próximo a entrar en vigencia, lo que evidencia que el debate legislativo en torno a esta reforma está lejos de cerrarse.