

Santo Domingo, RD.- La Secretaría de Agua Potable y Saneamiento de la Fuerza del Pueblo (FP) denunció este martes que los principales proyectos de modernización del sector del agua, financiados por el Banco Mundial, presentan bajos niveles de ejecución, múltiples reestructuraciones y reducción de metas. Esta situación fue atribuida a la falta de capacidad de gestión del Gobierno.
El titular de la secretaría, Hamlet Otáñez, afirmó que el llamado Pacto Nacional por el Agua no ha producido los resultados prometidos, a pesar de que dos operaciones financiadas por el Banco Mundial representan una inversión cercana a los 293.5 millones de dólares estadounidenses.
Otáñez explicó que el Programa de Modernización del Sector Agua está dotado de 250 millones de dólares estadounidenses y concebido para fortalecer instituciones como el Instituto Nacional de Aguas Potables y Alcantarillados (INAPA), la Corporación del Acueducto y Alcantarillado de Santiago (CORAASAN) y la Corporación del Acueducto y Alcantarillado de La Vega (CORAAVEGA).
De ese monto, afirmó que solo se ha desembolsado apenas ha desembolsado el 24.27 % de los recursos asignados.
"El propio Banco Mundial reconoce que no se ha realizado ningún desembolso basado en resultados verificados, a pesar de que ese programa fue diseñado precisamente para pagar en función de resultados", sostuvo.
Indicó que el informe del organismo internacional advierte que los objetivos del programa están significativamente rezagados, a pesar de que quedan aproximadamente 18 meses para su cierre. A su juicio, esto evidencia que la administración dejó pasar gran parte del tiempo sin ejecutar las acciones previstas.
Asimismo, señaló que la iniciativa ha sido objeto de cuatro reestructuraciones formales debido a retrasos acumulados, la prolongada ausencia del verificador independiente, limitaciones presupuestarias y dificultades para ejecutar parte de la asistencia técnica originalmente contemplada. Agregó que incluso se está considerando la cancelación de US$3.33 millones que ya no podrían utilizarse conforme a su diseño inicial.
En relación con el proyecto de agua potable y saneamiento para los municipios de Moca y Gaspar Hernández, financiado con US$43.5 millones, Otáñez afirmó que también tuvo que ser reestructurado y extendido hasta mayo de 2028, además de experimentar una reducción significativa en sus metas.
Precisó que la cantidad de medidores previstos se redujo de 10,000 a 2,500; las redes a rehabilitar disminuyeron de 50 a 20 kilómetros; las nuevas conexiones de agua se redujeron de 12,750 a 7,500 beneficiarios; y la población que tendría acceso a sistemas mejorados de tratamiento de aguas residuales disminuyó de 90,000 a 72,000 personas.
Añadió que, según la documentación del Banco Mundial, todavía se necesitan entre 20 y 25 millones de dólares estadounidenses para completar inversiones que quedaron fuera del alcance del proyecto.
El dirigente político consideró que estos resultados reflejan un problema de gestión pública más que simples retrasos administrativos. "Esto no es una simple demora administrativa; es una vergüenza nacional ante un organismo internacional. El Banco Mundial no está registrando una historia de éxito, sino que está registrando atrasos, debilidades, baja ejecución y falta de resultados", expresó.
Otáñez sostuvo que la población necesita soluciones concretas en materia de agua potable y saneamiento. Al mismo tiempo, afirmó que el Gobierno "ha demostrado más capacidad para tomar préstamos que para ejecutar soluciones", por lo que consideró que el sector atraviesa una crisis de dirección, ejecución y responsabilidad pública.