

Santo Domingo.-Las protestas contra el gobierno han vuelto a resurgir, desde marcha, huelgas y cacerolazos, con reclamaciones diversas.
El gobierno logró aprobar sin mayores reparos que posiciones de la oposición y algunos sectores, la Ley 30-26 sobre Medidas Pro-Crecimiento Económico, Simplificación Tributaria y Mitigación de la Crisis Internacional, que no es más que un “paqueoo reforma fiscal”, en tiempo récord.
Pero la aprobación del reclamado, por más de dos décadas, Código Penal comenzó a enceder la cosa y esto porque contiene al menos dos artículos, 308 y 310, que penalizan con cárcel la difamación e injuria a través de las redes sociales y los medios, digitales y tradicionale.
Esas sanciones, que han sido denominadas “Ley Mordaza”, provocaron el rechazo de comunicadores, periodistas, influencers y ciudadanos en general, fueron el punto de calentamiento para las protestas.
Pero sectores que reclaman obras, mejoras salariales y otras reivindicaciones y otras demandas han aprovechado para convocar caminatas, paralizar labores y retomar los “temidos” cacerolazos, que se escuchan a todo nivel, desde los barrios a los encumbrados residenciales de clase alta.
Los profesionales agropecuarios y los trabajadores de la salud, en especial las enfermeras, caminaron hacia el Palacio Nacional, aunque no les permitieron llegar.
Los médicos paralizaron labores en los centros públicos por el apresamiento de un odontólogo y su asistente en La Vega, por alegada mala práctica.
Mientras que en Licey al Medio, entre Santiago y Moca, organizaron una jornada de 24 horas demandando obras.
Mientras que en San Francisco de Macorís hay un llamado a huelga, también por obras y mejora del servicio eléctrico.
Los apagones y el aumento de la tarifa ha estado generando protestas en practicamente todo el país, mientras que los altos precios es otro tema incluido en huelgas.
En los cacerolazos ha jugado un papel catalizador la artista Melymel, que ha pedido a la población protestar contra el gobierno y lo considera manejo inadecuado de la cosa pública.
A la situación de molestia de la población se ha sumado la actuación de los policías con los ciudadanos, siendo el punto de inflexión la muerte del joven Darlin Mercado en Santo Domingo Este.
El gobierno pararece no preocuparle las protes de profesionales por mejoras de la condición de vida, pero el presidente Luis Abinader ya ha dejado saber que teme a los cacerolazos, en especial en la clase alta.