

Santo Domingo, RD.- Los representantes de Opción Democrática, Miguel Alejandro Martínez; Frente Amplio, María Teresa Cabrera; y Alianza País, Guillermo Moreno, encabezaron este miércoles una rueda de prensa en la que expresaron su profunda consternación y rechazo por la muerte del joven Darlin Enmanuel Mercado Reyes, de 19 años, ocurrida en el sector La Cañada de Guajimía, en Herrera, Santo Domingo Oeste, a manos de un miembro de la Policía Nacional.
La muerte de Darlin Enmanuel Mercado Reyes, de 19 años, en La Cañada de Guajimía, en el sector de Herrera de Santo Domingo Oeste, es la última ejecución a mansalva llevada a cabo por un miembro de la Policía Nacional contra un joven ciudadano indefenso.
Es frecuente que en el país se difundan videos que capturan el momento en que ciudadanos, ya sea que estén involucrados en actividades ilegales o no, son ejecutados por la policía después de ser arrestados y sin ofrecer resistencia.
La actuación criminal del policía que acabó con la vida de Darlin Mercado no es un hecho aislado. En los primeros seis meses de este año 2026, que suman un total de 181 días, 147 personas han muerto a manos de la Policía Nacional.
Es decir, un miembro de la Policía Nacional causó la muerte de una persona aproximadamente cada 29 horas. Las estadísticas revelan un proceso de incremento, ya que en 2025, durante los primeros 6 meses, las muertes a manos de la policía fueron 122, es decir, 25 menos.
Nos enfrentamos a un problema estructural. La PN es un cuerpo letal. Es el grupo armado que, actuando en nombre de la ley, representa el mayor peligro y riesgo para la vida e integridad de las personas.
En muchos lugares, especialmente en los barrios populares de las grandes ciudades, los residentes se cuidan más de los miembros de la policía nacional que de la delincuencia.
No se trata solo de asesinatos, que, como hemos visto, son frecuentes, sino también de golpizas, torturas, lesiones, maltratos, apropiación de bienes y detenciones ilegales y arbitrarias que los miembros de la Policía Nacional cometen a diario, en violación de la ley y de la Constitución.
La Policía Nacional está protegida por un manto de impunidad porque el Ministerio Público no lleva a cabo la investigación y persecución penal a las que está obligado en casos de muertes violentas, aceptando en la mayoría de los casos la versión policial del "intercambio de disparos".
Los policías también se benefician de la misma impunidad en casos de agresiones a la integridad física, torturas, detenciones arbitrarias, abusos de autoridad y apropiación ilegal de bienes.
Nuestras organizaciones exigen al gobierno y a las autoridades competentes:
Primero: Que el horrendo crimen del joven Darlin Mercado no quede impune y que se aplique todo el peso de la ley al responsable, debiendo la ciudadanía mantenerse vigilante y movilizada.
Segundo: Que se inicie de inmediato una depuración real de la Policía Nacional, que incluya la reevaluación psicológica de todo el personal armado.
Tercero: Exigir al Ministerio Público que actúe de oficio y lleve a cabo la investigación y persecución que establece la ley penal en relación con toda muerte violenta, arbitrariedad, abuso de poder o agresión física cometida por miembros de la Policía Nacional, para garantizar la plena vigencia del Estado de derecho y las libertades en el país.
Cuarto: Exigir al gobierno que pase de la actual reforma cosmética de la Policía Nacional a una transformación estructural que ponga fin a la corrupción y a los grupos de poder que operan en su interior.
Además, se propone un cambio doctrinario radical hacia una policía comunitaria y preventiva que proteja la vida en lugar de arrebatarla, y que respete la integridad física de las personas, así como los derechos y libertades ciudadanas.