

El obispo católico Emmanuel Shaleta fue arrestado este jueves por las autoridades estadounidenses en el Aeropuerto Internacional de San Diego cuando presuntamente intentaba abandonar el país. De acuerdo con la Oficina del Sheriff del Condado de San Diego, el religioso enfrenta múltiples cargos relacionados con delitos financieros, además de acusaciones por conducta sexual inapropiada.
Según el comunicado oficial, Shaleta fue acusado de ocho cargos por presunta malversación de fondos, ocho cargos por lavado de dinero y un cargo adicional por delitos financieros agravados, contemplados en el Código Penal de California. La investigación en su contra se inició en agosto del año pasado y culminó con su detención en la terminal aérea.
Tras su arresto, el obispo fue sometido a un registro de rutina y posteriormente trasladado a un centro penitenciario en la ciudad de San Diego. Las autoridades informaron que permanece bajo custodia con una fianza fijada en 125,000 dólares mientras continúa el proceso judicial.
Además de los delitos financieros, las autoridades señalaron que Shaleta también enfrenta acusaciones de conducta sexual inapropiada.
De acuerdo con la investigación, el prelado cruzaba con frecuencia la frontera entre San Diego y Tijuana, México, durante la noche para visitar un club de estriptis donde presuntamente se ejercía la prostitución. Los investigadores sostienen que estas visitas podían producirse hasta una docena de veces al mes.
Hasta el momento, ni la defensa del obispo ni representantes de la Iglesia Católica han emitido declaraciones públicas sobre las acusaciones. El caso continúa bajo investigación y será la justicia estadounidense la encargada de determinar la responsabilidad penal del religioso.