

Caracas, Venezuela.- Han transcurrido dos semanas desde los dos terremotos del 24 de junio, que dejaron más de 4,333 fallecidos. El mayor desafío que enfrentan los venezolanos es la posibilidad de que surja una crisis sanitaria.
La acción actual de médicos de varios países está dirigida a evitar esa crisis en los más de 94 campamentos habilitados por el Gobierno para los damnificados de los sismos de magnitudes 7.2 y 7.5.
Además de los fallecidos, los eventos sísmicos dejaron 16,740 heridos y 17,907 personas sin hogar.
En el último registro de las autoridades se indica que hay 18,437 personas en 94 campamentos transitorios, viviendo en condiciones precarias.
Los devastadores terremotos afectaron 856 edificios, de los cuales 190 colapsaron.
Las autoridades buscan evitar la crisis sanitaria en los hospitales de campaña proporcionados por México, Estados Unidos, Brasil y España.
Los especialistas se enfocan en prevenir brotes de enfermedades respiratorias, gastrointestinales y psicológicas a causa de los dos terremotos.
En los hospitales móviles, principalmente se atiende a pacientes con dolores de cabeza, dolores musculares por dormir en el suelo y otros síntomas.
En algunos casos, se atiende a personas con problemas crónicos debido a la falta de medicamentos, se ha informado.
Paula Melo, directora médica del Hospital Samaritan’s Purse, informó que este hospital estaba preparado para prestar asistencia a 160 personas cada día, y esa cifra ha aumentado a cien.