

La inteligencia artificial (IA) continúa transformando la forma en que las personas trabajan, consumen información y se relacionan en el entorno digital. Mientras las plataformas sociales se llenan de publicaciones creadas con IA, videos falsos y contenido generado automáticamente, en América Latina la percepción sobre esta tecnología combina entusiasmo por sus beneficios con preocupación por sus riesgos.
De acuerdo con los datos presentados, el 58 % de los latinoamericanos considera que la inteligencia artificial puede aumentar la productividad laboral, mientras que el 55 % cree que mejorará las opciones de entretenimiento.
Solo el 36 % confía en que la IA no agravará la desinformación y apenas el 40 % piensa que tendrá un impacto positivo en la economía.
La percepción sobre la IA también varía según el nivel de desarrollo de cada país. En economías avanzadas como Alemania y Japón, el escepticismo es mayor. En Japón, por ejemplo, apenas el 20 % de los trabajadores cree que la inteligencia artificial mejorará su desempeño laboral, reflejando una postura más cautelosa frente a la adopción de esta tecnología.
Varias democracias en desarrollo muestran un mayor entusiasmo. Países como India, Indonesia y Sudáfrica figuran entre los más favorables a la IA. El 62 % de los indonesios y el 55 % de los indios esperan que esta tecnología mejore sus empleos, mientras miles de personas ya están convirtiendo sus habilidades digitales en nuevas fuentes de ingresos.